diciembre 18, 2015

Vidas entrelazadas – Belleza entrelazada

Al largo de los años, y hay casi 9-10, hable constantemente en este sitio sobre belleza, trucos de belleza, sobre como volvernos aun más bellas de que los somos, usando cosméticos u otras soluciones conexas proporcionadas por esta industria. Pero nunca hable sobre el mejor substituto de los cosméticos, el ingrediente más eficiente en evidenciarnos la belleza: ¡la nobleza!

Vivimos, desagradecidamente, en un mundo en el cual somos pesados, medidos y juzgados de los ojos por nuestra apariencia. Somos apuntados con el dedo o mirados con duda por no medirnos contra los estándares de belleza con los cuales la sociedad viene acostumbrada. ¡Bueno, el cáncer no discrimina! ¿Por qué lo haríamos nosotros?

Cuando decidí donar mi cabello, empecé pensando que voy a regalar parte de mi belleza. Más tarde realice que no se trata de belleza, sino de un rayo de optimismo. Las mujeres diagnosticadas con cáncer no necesitan belleza. ¿¡Porque necesitarían algo que ya tienen!? Porque el momento que se perdieron el cabello, no se perdieron también la belleza.

Es cierto, el cáncer roba tantas cosas… No solamente la salud, sino también la confianza. Y la confianza crece infinitamente más lentamente que el cabello… ¡Pero el cáncer definitivamente no roba la belleza! Porque la fuente de la belleza no se ubica en un cabello exuberante, en pestañas largas o en el color de los ojos. La belleza viene de nuestra manera de pensar, no de las apariencias.

Yo misma, me definí la belleza – por muchísimos años – a través de mi cabello. Y creo que me estaba equivocando. Quiero demostrarme a mi misma que el cabello no determina mi personalidad, no define mi belleza, no define mis éxitos. ¡No me define a mí! ¡Es nada más que cabello!

2janina-nectara-vieti-impletite-fundatia-renasterea-1-750x735

Debo reconocer que, para mí, el cabello no el maquillaje es el elemento central de mi ritual de belleza. Sabía muy bien que podía vivir sin maquillaje, pero nunca imagine mi vida sin cabello largo, lujuriante.

Y si, solía quejarme con frecuencia. Que no es suficientemente ondulado, que es demasiado fino, demasiado blando, demasiado ligero, sin pensar en cuanta alegría me ha ido aportando cada día. Bueno, quiero compartir esta alegría con alguien. Quiero, en realidad, donar la alegría que mi propio cabello me ha aportado al largo de los años.

3janina-nectara-vieti-impletite-fundatia-renasterea-2-750x750

¡Y para mi será una prueba difícil a pasar! Pero no tengo duda alguna con respecto a mi decisión. Sí, estoy nerviosa en cuanto a mi nuevo look, pero la alegría de aportar un poquito de confianza a una persona que puede ser que, por el momento, ha perdido toda fe, es muchísimo más grande que la largura de mi cabello. Será, en realidad, el contrario de mi nuevo cabello.

Al fin de cuantas, no importa cómo se va ver mi nuevo peinado. Lo importante es la sonrisa de la persona que va a recibir mi regalo. Un regalo precioso por mi enorme cariño para mi cabello. Cuide y ame mi cabello más que todo.

Trabajando en la industria de la moda, comprendo, tal vez, mejor que nadie la importancia del cabello en la definición de una identidad visual. Y, de todo modo, renuncio a él. Y renuncio también a mi identidad visual. Todo esperando que alguien tendrá un camino algo más fácil a través de la quimioterapia. Pero también manteniendo la esperanza que vamos a darnos cuenta que el cabello no nos define la belleza.

Tenemos que animar la gente mirar más profundamente, más penetrantemente que nos lo permiten el cabello, la piel o la ropa…

Será un nuevo comienzo, un nuevo capítulo en mi vida y, tal vez, en la vida de la mujer que recibirá la peluca. Un nuevo capítulo de ilusión y optimismo y (tengo fe) más pobre en prejuicios.

4janina-nectara-vieti-impletite-fundatia-renasterea-3-750x717

¡Mi última foto con cabello largo!

Aun mas porque crecemos con cuentos de hadas y princesas con un cabello largo y mágicamente hermoso… No hay cuento con una princesa de cabello corto. Podría ser uno de los mejores ejemplos de los estereotipos en cuanto a la belleza que se nos enraícen desde muy niños. Crecemos convencidos de que el cabello largo quiere decir feminidad, que se trata de una de las cualidades definitorias de la belleza. ¿Pero es realmente así?

Ayer me preguntaron porque quiero cortar un cabello tan hermoso. Hay tantas posibilidades de ayudar la gente, sin la necesidad de un gesto tan drástico. ¿Qué es más fácil? ¿Donar dinero o donar parte de ti? Literalmente parte de ti…

Fue la primera vez que sentí la compasión de alguien. Quedaba claro que ella no hubiera hecho un tal gento… Quedaba claro que había mal interpretado mi intención como una de automutilación. Por un breve momento, me hizo sentir la sensación que las mujeres diagnosticadas con esta terrible afección deben sentir. La falta del cabello, para ciertas personas, puede ser equivalente de una mutilación, de ser incompleta. Me toco esta experiencia para mejor comprender el efecto del impacto que las miradas y de los juicios de los otros tienen, diariamente, todo por encima de una enfermedad inmerecida.

Si antes podría solamente imaginarlo, ahora comprendo porque una mujer bajo un tratamiento tan drástico podría escoger llevar una peluca. Queda suficiente deber librar batalla contra la enfermedad sin tener que también encontrar la energía de confrontar las falsas ideas.

Quería que todas las mujeres bajo tratamiento drástico, como la quimioterapia o la radioterapia, pudieran tener la opción de escoger libremente. De escoger de manera gratuita una peluca de pelo natural que les podría devolver algo del aspecto con el cual están acostumbradas, o de escoger no llevar una. ¡Pero para realmente facilitar la primera opción toca nuestra contribución!

Esta es la razón por la cual invito a todas las mujeres empatizando con esta causa donar 15 cm de cabello – la donación mínima – para una causa noble. Se trata de 15 cm de cabello transformados en kilómetros de ilusión y optimismo.

Y si tenéis el cabello corto, podéis contribuir financieramente en la realización de estas pelucas. La maniobra viene bastante costosa (aproximadamente EUR 200 para una peluca de cabello corto y EUR 330 para una de cabello largo), y algunas de las donantes no manejaron cubrir estos costes también. Así que, en este momento, Fundatia Renasterea necesita todo su apoyo para convertir en pelucas el pelo ya donado.

¡Así que los invito ser valientes! ¡Seis valientes y empecéis un nuevo capítulo de la vida con un #BraveCut o una donación para Fundatia Renasterea!